Quince minutos antes de las tres llegué a la incubadora –
bulliciosa, para mi sorpresa – apresurándome para llegar antes que a tiempo.
Estacioné mi carro y entré a la recepción pasando a la gente inscribiéndose
para ver mi salón. Estaba vacío (o sea, sin computadoras). No importaba, me
había preparado para la situación.
Pasé a esperar a más alumnos, faltaron dos, se inscribió una
más. En total 4 alumnos tengo inscritos. No precisamente lo que esperaba, pero
decente. La clase pasó rápido, sin por menores. Mis dos alumnas trabajaron,
participaron y estuvieron atentas.
Saliendo de la clase fue cuando todo cambió. Me enteré que
las computadoras llegarían, quizá, el lunes, y que sería hasta ese día cuando
empezarían a ver si habría internet. Inmediatamente empecé a reclamar. No
entiendo por que no me dijeron eso desde el principio. No entiendo por que no
me lo dijeron antes de la clase. Literalmente, me lo dijeron menos de media
hora después de decirles a mis alumnas que la clase iba a estar enfocada al
internet.
Con quienes estaba hablando solo trataban de sacarse de la
culpa: “no me preguntaste”, “no me llegó la información”, “nunca te dije que
iba a haber computadoras esta semana”, “hubo problemas de comunicación”. Así me
trajeron, nunca resolviéndome nada ni dejándome intervenir para tratar de
ayudar. “Cambia el programa”, me dijeron. Lo hiciera (y lo haré, que otra cosa
puedo hacer), pero ya mis alumnos saben que veremos en clase. Ya tienen
expectativas. También me dijeron que lo cambie, que “no les va a importar”. Me
enojó que pensaran tan bajo de mis alumnos. Ellos pagaron por algo, no por
estar ahí nomás. ¿No tienen derecho de recibir lo que se les prometió?
También me enoja mucho que yo desde el primer día de clases
dije el contenido del curso. Para el segundo ya estaba mi programa de clases.
Mis necesidades ya las sabían. El problema es que yo entregaba todo, pero me
hicieron creer que la manera en la que me comunicaba era la adecuada, pero no
lo es.
El curso está plagado de problemas de organización. Esto
pudo ser evitado fácilmente en varias etapas del desarrollo, pero no, ahí me
traen como estúpido haciéndome creer que lo que quiero hacer se puede.
Al paso que voy, me será imposible recomendar esta materia a
alguien. No veo señas de que esto valla a mejorar a nivel logístico, por que ya
se empezó al revés. Si nuestro servicio hubiera consistido en poner a la
incubadora en condiciones para ser habitable, siento que hubiera sido
suficiente. Por ahí creo que alguien quiso alimentar su ego diciendo que este
proyecto se podía hacer, y por la terquedad de esa misma persona estamos
sufriendo nosotros, y en poca medida (mucha, en mi caso), los alumnos.
Antes de terminar, me gustaría añadir que tuvieron el
descaro que pedir que me calmara. Si la situación ameritara calma, me calmara.
Yo veo por mis alumnos primero, y si eso significa estarme peleando con
maestros y directivos, ahí me verán. Para la otra, hagan las cosas con calma antes
de pedir calma.
Pepe, creo que no estás siendo justo, y de alguna manera te aferras a tus ideas y no cedes... yo en clase te hice sugerencias de que no pusieras todo en internet, y terqueaste que eso querías dar, que confiara en tí. Tú al igual que yo, pensé que las cosas iban a ser más fáciles, pero no es así y bueno, no es de echar culpas, sino de resolver lo mejor posible, yo te di unas alternativas... creo válidas, incluso te propuse tener unas compus de nosotros para que trabajaras... más no puedo hacer. Tienes que cometer tus errores y hacerte responsable de ellos, no se trata de pelear, sino de hacer las cosas posibles.
ResponderEliminarYo más que nadie valoro a las personas de la comunidad, las respeto, por eso es mejor hacer lo posible por ellos... te propuse llevarte un cañón y una tarjeta, para unas clases de internet... tienes que aprender a negociar, la vida no es salirse con la suya... sino mediar para lograr mejores resultados, te invito a que lo reflexiones... también me siento incómoda con esto, pero poco puedo hacer... para el lunes espero estén ahí tus pc y del inter, sigo en lo dicho, tú me dices...
mmm deja el yoyo, hay que jugar el nosotros sale??
saludos
Me gustaría empezar aclarando que el blog no fue refiriéndome a usted. Pero aún así tengo que decir algunas cosas:
EliminarPrimero. Hoy tuve que imprimir dibujos de teclados para enseñar las funciones de las teclas. A la mitad de la explicación, un alumno empezó a picar las teclas como si fueran de verdad. Me dio muchísima vergüenza y se me hizo muy injusto que les prometimos algo y no se les dio.
Segundo. El primer día yo dije que iba a dar internet. Fui muy claro por que no quería confusiones. Usted nos dijo que diéramos lo que quisiéramos, eso quería. Al día siguiente le dije la lista de temas, no me dijo nada. Después fue cuando me recomendó que pusiera word y excel. Al principio parecía que me lo decía por que usted creyó que eso iba a dar, ya que me explicó que necesitaban los programas para sus negocios me convencí y puse los temas (sin darle protagonismo). Vea mi plan de clases, ahí están los temas. Sí, su sugerencia de darle más protagonismo a Office no la tomé. Esa es la magia de las sugerencias: puedes no seguirlas.
Tercero. Lo que más me enojó de todo, fue que antes de mi clase (quince minutos antes), yo platiqué con Carla para ver cuando iban a estar las computadoras (ella me había dicho que el martes, tengo testigos y todo) y nunca me mencionó que internet iba a haber hasta en dos semanas. Si me hubiera dicho, le hubiera dicho a los alumnos que internet no iba a ser visto mucho. Pero no, me dijo saliendo, cuando ya me había comprometido, y ella lo único que hacía era quitarse la culpa. Usted si trató de ayudarme, pero ella nomás se estaba sacando del problema. Yo me moví, saqué la clase de hoy lo más dinámica posible (chequé lo de las tarjetas de internet, son 400 pesos más el saldo), mis alumnos que continúen tendrán lo mejor que les pueda dar, pero no quiere decir que no voy a pelear por ellos. Carla se equivocó y no asumió responsabilidad. Yo me equivoqué en creer en ella, y ahí estoy dándole a las clases a como pueda.
Cuarto. Esto pudo ser solucionado si desde el principio hubiera hablado con Carla. Pero ella ni sus luces. Obviamente lo de la deuda de Bancomer ya lo sabía y ya sabía lo de las computadoras también. Una plática de 5 minutos y no hubiéramos publicitado la clase. De hecho, me dijo que las clases de computación que ella coordina si empiezan hasta que halla computadoras. Pues que bonito, ella nomás quedando bien y nosotros damos la cara y quedamos mal.
Por último. Yo se que debo de cometer mis errores, pero me frustra mucho cuando alguien más comete errores de los cuales yo doy la cara. Todavía me insinuó Carla que les mintiera a mis alumnos (perdón, que "manejara la situación"). Yo no voy a faltarle el respeto a mis alumnos como me lo faltaron a mi. Hoy les dije que computadoras hasta el lunes. Les pedí disculpas por esta semana. También les dije que internet va a tardar más, pero que iba a hacer lo posible por seguir con las clases. En pocas palabras, les dije la verdad. Cosa que pudieron hacer conmigo (de nuevo, no la culpo a usted, lo que usted me dijo era lo que le fue dicho) muy facilmente.